A la espera de la flagelación…

A la espera de la flagelación,
casi dormido el hombre
que comía palomitas de maíz
y con el aparato genital expuesto al sol,
sin nubes,
ellas sintieron asco.
Mis hormonas adelantadas, escasas y borrosas
palidecen después de esa primera cortesía.
He soñado.
Menuda y tímida, la arcaica lección
destroza rescoldos de llama
con un sonido de blasfemia.

Rocío Espigares Muñoz y Cristina Matas Ruiz
1º Bachillerato A
Escuela de Arte Mateo Inurria

Poema generado en el taller de Escritura Creativa 2.0 | enlace a la presentación del taller >>